Testimonio: Mujer con problemas para manejar

Los motivos que me llevaron a buscar ayuda terapéutica son: me da mucho miedo cuando manejo en carretera. Cuando alguien más maneja,  siento que va muy rápido, me sucede más cuando es alguien de mi familia, como que asumo la responsabilidad de lo que va a pasar, me imagino un accidente, o simplemente que algo malo va a pasar. Si los dos puntos anteriores se dan en la noche mi miedo aumenta.

Cuando inicie la terapia recuerdo momentos realmente dramáticos en los cuales mi esposo iba manejando y yo sentía que chocábamos, que los tráiler se nos venían encima, yo decía ya me voy a dejar morir, me dolía el estómago, me sudaban las manos, el corazón me palpitaba fuerte, era realmente un sufrir cuando viajaba.  Aunque yo veía el velocímetro que estaba a 80- 100 km por hora, yo sentía que iba súper rápido, me la pasaba diciéndole, ya bájale, vamos muy rápido, no rebases.  Pensar en viajar de noche era imposible.  Si yo tenía que viajar por motivos de trabajo, desde días antes me empezaba a martirizar y a ver la forma de cómo podía evitarlo, ya fuera enviando a alguien más, aplazando la fecha, viajando mejor en camión y alguna otra cosa que se me ocurriera.  Esto me llego a ocurrir muchas veces.

Ahora después de muchas sesiones de terapia, he mejorado en varios aspectos, los cuales describo a continuación:

  • Ahora después de muchas sesiones de terapia, he mejorado en varios aspectos, los cuales describo a continuación:
  • He mejorado mucho con respecto a preocuparme con muchos días de anticipación cuando voy a viajar;  si yo voy a manejar ya lo tomo con más tranquilidad y si va a manejar mi esposo, ya no siento que me preocupe mucho.
  • También ha disminuido la ansiedad que me daba cuando mi esposo manejaba, en el sentido de que ya no lo estoy molestando constantemente de ya bájale, vas muy rápido etc. Aunque todavía  veo el velocímetro, siento que las sensaciones de que vamos a chocar o de que va a ocurrir un accidente han disminuido.
  • Mi esposo ha notado mucho el cambio y  me lo comenta, en donde siente que ya no lo estoy presionando tanto.
  • Ya me he atrevido a que viajemos de noche una que otra ocasión, lo cual antes para mi era impensable.
  • La terapia también me trajo como mejora (que aunque no era el motivo de la terapia, pero fue un gran beneficio para mi), que antes no me gustaba andar en bicicleta donde había varias personas, sentía que las podía atropellar o que no me podría parar y ahora eso ya no me preocupa puedo andar entre ellas sin sentir ese temor y disfrutarlo mucho.